Se busca un José Soñador.

Todo es confuso, al parecer después de mucho tiempo logro conseguir un trabajo en una escuela, o algo semejante.

Platicaba con una profesora (la que me había ayudado a conseguirlo) en un cuartito como los que usan para los prefectos, que no son muy grandes, cuando en eso llega una muchacha y me pide que la acompañe a un auditorio.

Yo la sigo y cuando llego veo a un auditorio lleno, con una pantalla gigante al frente, y cuando veo en la pantalla me encuentro que está escrito el título de alguno de los tantos artículos escritos por mí para juntosblog, no puedo recordar con claridad cuál es.

Voy bajando los escalones de un pasillo central hasta encontrar alguna fila con asientos libres, encuentro uno en la mera orilla dando a dicho pasillo y lo tomo.

Cuando en eso, comienza a hablar una persona por el micrófono. No puedo recordar claramente qué decía, lo que sí recuerdo es que hablaba en contra de alguien, y de pronto dice: «Y entonces, ¿lo hacemos?».

La multitud afirma, y de pronto veo que se me dejan venir todos a querer golpearme, yo qué sé. Sin embargo, también en ese instante, otra parte del público comienza a interponerse evitando que lleguen siquiera a mí los demás. (Cualquier parecido o semejanza con cierta escena de Harry Potter 7 es pura coincidencia).

Yo no doy crédito a lo que sucede, primero que nada ni siquiera sabía que me iban a intentar atacar, luego la sorpresa de que tanta gente interviniera por mí, como para poder contener a aquellos que trataban de atacarme.

Cuando ya todos se habían sentado nuevamente, alguien de los que me protegieron me da un micrófono.

Entonces, aún con poco aire, y con la confusión encima, comienzo a decir:

-Buenos días.

-Aún no entiendo nada de lo que acaba de pasar pero, muchas gracias a quienes me defendieron…

En eso escucho a la parte del público que estaba en mi contra que comienzan a canturrear una cancioncita, tampoco recuerdo cuál, sin embargo daba impresión de burla. Sin embargo continúo:

Y a aquellos que intentaron atacarme: ¡Cobardes! Solo son algo en grupo, solos no son nada, ¡como los cobardes!

-Invito a quien tenga algo qué reclamarme a que pase aquí al frente, solo, y que me lo diga en mi cara, ¡si es que tiene huevitos!

La multitud empieza a pronunciar un nombre, clásico cuando quieren echar a alguien al ruedo:

-Xóchitl… Xóchitl…

La aludida se pone de pié y solo dice:

-Eso ya se hablará más adelante.

Entendí entonces que el tema de dicha conferencia o reunión, como sea que se le pueda llamar, era contra mí.

Seguí instándola que no hiciera esperar, que hablara ella directamente si tenía algo qué decir, sin obtener otra respuesta diferente…

 

¿Andará por ahí algún José Soñador?

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